El
calcetín estaba sobre el suelo
sábado, 21 de junio de 2025
sábado, 7 de junio de 2025
011 Los tres milagros
Siempre
que uno piensa en los profetas, se imagina cosas. Se imagina a una
persona barbuda, desgreñada, desarrapada. No es imprescindible que
esté limpio, como en las películas. Más bien, la limpieza
resultaría sospechosa en un buen profeta. Nos imaginamos a una
persona medio deshecha, como si se nos apareciera después de un
accidente. Una persona que se acerca renqueante al pueblo, a la
ciudad. Llega a la plaza y, con los ojos desorbitados, lanza
su maldición.
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